miércoles, 9 de abril de 2014

En semis

Como dirían en Portugal: "Se esta equipa não acorda, não há hipótese de conseguir Champions". Sinceramente, prefiero no decir lo que opino de estos jugadores tras lo de ayer. Espero que mi silencio sea interpretado como la indignación que me embarga.

lunes, 23 de diciembre de 2013

Os deseo una feliz Navidad y un próspero 2014

Qué liado ando últimamente, chicos. La verdad es que profesionalmente atravieso un momento óptimo; el problema es que no me queda tiempo para vosotros, que tanto me habéis enriquecido en otro tiempo. A ver si tras la Navidad consigo espacios de tiempo, aunque sean pequeñitos, para poder charlar con vosotros de la actualidad de nuestro Madrid. Os mando a todos el abrazo más afectuoso.

domingo, 15 de diciembre de 2013

A cuerno quemado

Supongo que a la mayoría de los madridistas debió de saberles el empate contra Osasuna a cuerno quemado. Yo estoy entre estos, sin duda. Conste que el equipo empezó el partido como debía, gozó incluso de alguna ocasión clara de gol en las botas de Cristiano Ronaldo, pero después sus seculares despistes defensivos le condenaron a hacer una machada que fue incapaz de llevar a cabo. También Sergio Ramos nos puso obstáculos en el camino cuando cayó en la trampa del jugador rojillo. No tengo ganas de valerme de la dicacidad para ubicar al de Camas en su justo lugar; aunque sí diré lo que sigue: esa suficiencia con que lo hace todo resulta nefasta para el equipo y para él. Lo cierto es que nos habíamos ilusionado a raíz de los últimos partidos de los nuestros; sin embargo, nos volvieron a demostrar ayer que debemos dudar de que sean capaces de llegar hasta los cien puntos que necesitamos para ganar esta Liga. Es así de crudo: indudablemente este Madrid alcanzará una considerable suma de puntos, pero dudo que llegue a los tres dígitos. Ah, visto lo visto, es mejor que Di María se vaya el Mónaco.

sábado, 7 de diciembre de 2013

Con Valdés de portero y Diego Costa de delantero

España-Holanda. Qué hermosura, qué manera más fascinante de empezar el próximo Mundial, jugando con la selección contra la que terminamos (y ganamos) el anterior. Vuelve a mi mente el cardumen de patadas que nos propinaron, la forma en la cual dimos esquinazo a las adversidades, como también las paradas de Íker y el gol de Iniesta. Ciertamente, poco nos asistió la suerte ayer en el sorteo, pues Holanda y Chile son dos equipos competitivos por demás; además, nuestro grupo va conectado con los de Brasil e Italia si miramos hacia las rondas subsiguientes. Empero, quiero seguir creyendo en Del Bosque y los suyos, simple y llanamente porque se lo han ganado, lo merecen (hablo de fútbol, no de etopeyas). Tales han sido las alegrías proporcionadas, tal la continuidad de estas, que nos convirtieron en sus deudores. Los dos primeros partidos de la fase inicial se semejan a una trampa para osos, en la cual caeremos si no damos lo mejor de nosotros mismos. Según mi humilde punto de vista, bueno resultaría ir cerrando desde ya debates morbosos: el mejor portero del mundo (Valdés) debe jugar de titular; fin del debate. Y en relación con Diego Costa, parecería absurdo haber armado "um abacaxi" (que dirían en Brasil) con los brasileños para ahora no otorgar al futbolista del Atlético un papel esencial.

lunes, 2 de diciembre de 2013

Bale me está cerrando la boca

Es tan ininteligible esto del fútbol para el común de los mortales que me viene a la mente aquel histórico artículo de Ramón Pérez de Ayala (creo recordar que en el semanario "Nuevo Mundo") en que da al crítico de arte un papel de puente entre la obra (de arte) y el pueblo; pues a veces veo el fútbol algo tan increíblemente abstruso como para solo ser comprendido a través de la sapiencia del especialista. Reconozcámolo: de fútbol sabe realmente muy poca gente; y entre esos pocos, apenas existen acertantes de los quince signos quinielísticos. Acaso sea esa ignorancia hija de lo impredecible la que convierte el fútbol en una pasión inefable. Esto escribo puesto que más o menos todos focalizábamos los males de nuestro Madrid en la demaración del "9" de toda la vida, a saber: Hugo Sánchez, Santillana, Zamorano y/o Van Nistelrooy. Y tras pasarse un servidor todo el santo verano clamando por Mario Gómez, ahora resulta que los goles de oportunista (los de estar en el sitio justo a la hora precisa, los que únicamente el instinto del delantero centro permite culminar) los mete Gareth Bale. Increíble; increíble ya que jugando para los "Spurs" le habíamos visto marcar otro tipo de goles (golazos, pongamos los puntos sobre las íes) desde fuera del área; y también a la contra, aprovechando una de sus virtudes: la velocidad. Pero no creo errar si expongo aquí que la virtud goleadora exhibida contra el Pucela se le desconocía. En cualquier caso, nos debe producir mucha alegría que la adaptación del galés y el crecimiento del equipo (el cual cada día juega mejor y, dicho sea de paso, de manera más vistosa) transiten por la misma senda. Y yo, de paso, me alegro de que el galés me esté cerrando la boca.