viernes, 17 de julio de 2020

La liga de la pandemia

Cuando se marcharon Zidane y Cristiano en 2018, reclamábamos aquí a Lopetegui que supliera los goles del de Madeira mediante una minoración de los que recibíamos, que eran bastantes pese a los éxitos cosechados, en tanto parecía difícil que alguien aportara las sesenta o setenta dianas que el luso se llevaba consigo. Julen no lo consiguió pero, cosas del destino, ha sido el propio Zizou quien en su retorno ha logrado cimentar un equipo campeón basándose en la solidez defensiva. Imposible hallarnos ya ante un alineador, pues difícilmente uno de éstos traza planes tan dispares y alcanza logros de alcance gracias a ellos: y es que su Madrid 2017 hizo el doblete por mor de una pegada de mula, marcando en todos los partidos oficiales pero dejando rara vez su portería sin perforar. Aquel Madrid siempre recibía goles. En cambio, ha ganado la Liga de la pandemia recibiendo solo 23 en 37 partidos. El éxito del Madrid estribó en saber cerrarse y hacerse corto en las inmediaciones de un Courtois que estuvo encomiable este año. En realidad, creciendo en torno al gigante belga, Ramos (el mejor Ramos que yo haya visto es el del postconfinamiento), Varanne y Casemiro se han demostrado tremendamente eficaces y cuesta imaginar la alegría que hoy nos embarga sin su solvente desempeño. De los talentudos, sobre todo Benzema maravilló con un quehacer goleador y pasador que siempre se prenderá en nuestra retina, pues su segundo gol al Valencia y su taconazo para asistir a Casemiro constituyen sin duda dos de las jugadas del año. Karim siempre ha estado bajo sospecha por la bula presidencial de la que goza, y si bien hemos criticado la opción del club de no traer otro tipo de 9 más rematador y menos jugón, lo cierto y verdad es que sin estar opacado por el absolutismo de Cristiano, presenta unos registros goleadores cuando menos asumibles. Este triunfo ha revalorizado a una vieja guardia que muchos veíamos amortizada; una vieja guardia solo asistida por Mendy (enorme fichaje), ya que tanto Hazard como Jovic atraviesan inéditos esta Liga que nunca olvidaremos.

sábado, 26 de mayo de 2018

sábado, 3 de junio de 2017

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Perdidos en lo superfluo

No conozco bien el porqué del no aterrizaje de De Gea (sé que no se le pudo inscribir a tiempo, pero no la cuota de culpabilidad imputable al Madrid y al United), pero me duele escuchar u oír las opiniones derivadas del tema porque creo siguen atendiendo a lo superfluo. Sinceramente, no creo que hayamos hecho un ridículo tan pronunciado por una cosa que, no nos engañemos, puede ocurrir a cualquiera. Huelga comentar que la política deportiva del Real Madrid, prácticamente desde la época de Ramón Mendoza, es un absoluto despropósito y con Florentino ha continuado en idéntica línea; sin embargo, estoy seguro de que se comete una gran injusticia cuando se relaciona con la chapuza al club al calor de los whatsApp resultantes del caso De Gea, porque el Real Madrid es un equipo cuya estructura organizativa en los despachos es más que solvente. Otra cosa es su organización deportiva, que como advertí antes ni se sostiene ni puede traer nada bueno. A cuento de esto último: ¿quién quería a De Gea? ¿Por qué se le quería de esa manera tan desesperada cuando el año que viene hubiera venido gratis y cuando la diferencia con los dos porteros que ya tenemos no supone una subida de nivel de la que no podamos prescindir a cualquier precio? ¿Por qué se pagan diez millones por un portero un verano (me refiero a Keylor) y al siguiente se le quiere colocar sin que haya podido demostrar si sirve o no? Sigue quedando la sensación de que el club deportivamente se mueve por impulsos o manías, que cree y descree en los jugadores según sople el viento, que concluye cosas y las contrarias en tiempo récord (hace dos años, cuando se echó a Mouriño, se buscaba a alguien más bonachón que comprendiera a los jugadores y les diera cariño, o sea: Ancelotti; ahora, se prescinde del segundo para traer a otro que les dé más caña y no hagan los que dé la gana, o sea: alguien que en cierta manera haga lo que ya hacía el primero... y todo eso en solo dos años). No, De Gea no llegó y el tema da mucho morbo, como morbo dan igualmente las paradas de Íker en Oporto; empero, más precisa este club de debates de fondo y de mandar el morbo y los whatsApp a hacer puñetas.

jueves, 18 de junio de 2015

Florentino no aprende

Imaginemos un escenario en el cual alguien pregunta a Florentino Pérez qué equipo ha quedado sexto en la recién acabada Bundesliga; después, imaginemos otro donde se le pregunte lo mismo a Monchi. Exacto: yo, como vosotros, barrunto que mientras el segundo acertará la pregunta el primero no tendrá ni la más remota idea. Sí, sí, tan desalentador es nuestro panorama: en manos de un señor enfermo de egotismo que no entiende de fútbol pero que tiene la osadía de planificar en base a su instinto o no se sabe qué. Cuando oigo o leo que Pogba no convence al presidente o que no sé quién no entra en los planes por mor de su poco gancho mediático, quedo con la boca seca. Vaya manera organizar un proyecto deportivo. Este hombre no aprende: sigue siendo el forofo preso de aquellos delirios que le hacían imaginar a Becks jugando de la lateral derecho (y sin centrocampistas, claro, para qué) mientras las camisetas del Adonis británico se vendían como churros. Los argumentos de sus defensores están más que archisabidos: "Es un genio de los negocios"; "nos ha convertido en los más ricos". Tiene gracia; es como si un gran poeta por el mero hecho de serlo pudiera tratar las almorranas. Ahora toca Rafa Benítez como podía tocar cualquier otro. El fútbol equivale a algo mucho más complejo y profesional de lo que cree Florentino. Lo único que está consiguiendo es pasar a la posteridad como el mejor fichaje de un Barcelona que nos ha pasado por encima en estos diez últimos años; y acaso ya la perífrasis aspectual durativa esté de más. PD. Ah, yo no trabajo para PRISA.

domingo, 21 de diciembre de 2014

Un 2014 de ensueño

En lo que a nuestro Real Madrid respecta, Fama ha tocado sus clarines hasta en cuatro ocasiones durante 2014. Disfrutemos, madridistas, de este momento histórico. Hala Madrid.