lunes, 16 de mayo de 2011

Cristiano necesita un gol más


¿Recordáis el gol de Cristiano Ronaldo en Anoeta, en la jornada número 3? Se trata de un gol que no hace sino displacer a los puristas, ya que a éstos no les cuadra que se dé un gol a alguien cuya bota no haya sido del todo decisiva en el trayecto del esférico hacia la red. O no decisiva en toda su literalidad, por culpa de algún 'inoportuno' (el entrecomillado encierra una chacota diáfana) intermediario. Para dichos puristas, verbigracia mi padre, no hay gol de rebote que no termine de parecerse a un dilema, hasta cuando la bola rebota en el portero (esto último quizá sea un exceso, sin duda).

Algunos adjudicaron el antedicho gol a Cristiano, otros a Pepe, los más sobrellevaron la disyuntiva con una ambigüedad que únicamente sería puesta a prueba si dicho gol se interponía en el trayecto de un guarisimo récord (yo me encontraba entre estos últimos), que es lo que ha sucedido finalmente. Y si analizamos aquel libre directo tirado por CR7, es razonable colegir que ese balón no hubiese escogido la singladura de las mallas sin la mediación de la espalda de Pepe.

Y si de singladuras hablamos, la diana que nos ocupa ha conseguido lo nunca visto: que el Trofeo Pichichi y las actas arbitrales vayan por una disímil. Si Cristiano Ronaldo no quiere verse obligado a implorar la salvaguarda de Santi Segurola, que visto lo visto se cubrió de gloria concediéndole aquel gol contra la opinión de las actas oficiales, necesita un gol más ante el Almería. Su machada debe estar alejada de cualquier cavilación de duda. Sobre todo en un caso como éste, en el que la duda está fundada.

http://twitter.com/#!/andrs_romero

Foto: AS

2 comentarios:

Anónimo dijo...

HugoMac:


@Yo ya dí mi opinión en su momento, pero ahora que el tema está en su punto álgido, voy a repetirlo: por el reglamento, el gol es de pepe; por la pura lógica, es de CRonaldo.

Como dices, Andrés, que meta otro (por lo menos) la jornada que viene y se acabó la discusión.

CHJ dijo...

LO que hay que hacer es dejar claro reglamentariamente que el gol es para el que chuta, porque cada arbitro hace lo que estima conveniente en estos casos.