viernes, 29 de julio de 2011

Varane, la cantera del Madrid y el sueño de Callejón


En su primera etapa, Florentino tenía para el club planes mesiánicos que no incluían a la clase media. Karanka, Solari, quien gozaba del cariño del aficionado en toda su intensidad y por ello le renovaron (aunque inmediatamente después le vendieron al Inter), Morientes, Savio, Munitis, Celades, Iván Campo, Cambiasso, McManaman y Geremi no formaron parte de un modelo (o, para ser más preciso, debería decir que formaron parte del mismo mientras pudieron agarrarse a los contratos que les firmó la directiva anterior) cuyos propósitos estribaban en conjurar el desequilibrio contable (estipendios como el de Macca, más de 800 millones de las antiguas pesetas exentos de impuestos, se consideraban una locura. Con razón), la pérdida de indentidad y el decaimiento de la cantera.

La cosa quedó así: eslogan 'Zidanes y Pavones'. No, no sonaba mal, si bien algunas voces sugirieron que desechar el término medio era lo mismo que regalar la Liga y la Champions envueltas en papel celofán. La cosa no terminó bien, pues los 'Pavones' (el propio Pavón, Raúl Bravo, Rubén, Borja, Núñez y Miñambres) no eran futbolistas aptos para imponer sus deseos a la agenda del entrenador; y en el Madrid de cualquier otra época, hubiesen fracasado sin más peso que el simbólico. Sin embargo, por política de club, Del Bosque primero y Queiroz después, tuvieron que contar con ellos.

Nos queda el disgusto por haber padecido a una generación que disfrutó de la regalía inadecuada, y que con su mal rendimiento segó las expectativas de las ulteriores. Desde el mal trago que nos hizo pasar aquella infortuna camada, la cantera no levanta cabeza porque el club rara vez ha querido correr más riesgos con ella. Los actuales canteranos componen una fila cabizbaja de descreídos y derrotados. El club los indigna. Y antes consiguió que un jugadorazo como Mata entendiera que sólo buscaba sabotear su progresión, conque puso pies en polvorosa.

Hoy en la cantera no florecen números uno, pero algún Varane debe existir. Cuesta creer que Valdebebas no pueda producir un Varane de vez en cuando (seguro que sí). El francés ha demostrado hasta el momento jerarquía y buena colocación, pero sigue teniendo el lógico interrogante a cada uno de sus lados. Una conclusión paladina indica que el Real Madrid reniega de su cantera. Así y todo, Callejón parece más próximo a cumplir el destino que él mismo se ha labrado desde la infancia. Ojalá su sueño se haga realidad.

http://twitter.com/#!/andrs_romero

Foto: AS

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